E-health: Salud y tecnología aplicada

En estos tiempos en los que internet ha convertido el planeta en una aldea global, es indiscutible el hecho de que la tecnología está aquí y llegó para quedarse.

La tecnificación de nuestra realidad abarca los puntos más recónditos de la rutina diaria. Desde prepararnos el café hasta ponerle banda sonora a la ducha. Y, por supuesto, el ámbito de la salud no iba a ser menos.

Conceptos como telemedicina, robótica aplicada a la salud, teleasistencia o realidad aumentada empiezan a estar integrados en nuestro vocabulario habitual y, lo más importante, en sistemas de salud públicos y privados. Por lo que se observa ya una alineación entre la medicina y la tecnología que no solo busca la promoción de la salud sino también el diagnóstico y el tratamiento de enfermedades.

De esta idea se deriva el concepto de E-health o salud digital . Su definición que incluye salud electrónica, big data e inteligencia artificial y que se centra en tres ámbitos principales:

  • Cómo el usuario interactúa con la tecnología para informar sobre su estado de salud.
  • Cómo mejora la comunicación entre pacientes y profesionales para la mejora de la salud y de la calidad de vida.
  • Cómo se almacenan, gestionan y analizan los datos recopilados para un apoyo inmediato a las decisiones y dar una atención personalizada al paciente.

Salud digital

Aplicaciones en salud digital

Se entiende como salud digital cualquier tipo de dispositivo electrónico o sistema de monitorización que el profesional sanitario aplique en la práctica clínica para mejorar el estado de salud de los pacientes.

La proliferación de aplicaciones móviles creadas con este objetivo se ha disparado en los últimos años, si bien la mayoría se usan como medio de promoción de la salud y hábitos saludables.

La revista Journal of Sports and Health Sience ha publicado recientemente un artículo en el que analiza diversos estudios que incluyen intervenciones de actividad física mediante aplicaciones de este tipo. De esta forma divide los estudios en dos grupos bastante representativos del escenario actual:

  • Intervenciones basadas en una web o en redes sociales. Los más numerosos. Utilizan una web predefinida o una red social como YouTube. Obtienen resultados mixtos, positivos o sin diferencias respecto al grupo de control, si bien no hay resultados negativos.
  • Intervenciones basadas en realidad virtual. Diferencia dos tipos de realidad virtual, inmersiva o no inmersiva.
    • Inmersiva: utilizan gráficos en tiempo real, sensores de movimiento, etc.
    • No inmersiva: utiliza como interfaz una televisión, la pantalla de un ordenador, controladores, el propio cuerpo, etc. Por ejemplo, TRAK.

En cualquier caso y sea cual sea el tipo de intervención elegida, son muchos los artículos que avalan el uso de las aplicaciones de tele-medicina o tele-fisioterapia como solución a diversos problemas actuales de salud pública.

Tecnología de realidad virtual

Digitalización para problemas analógicos

Ya en 2005 la OMS instó a los países miembros que se planteasen la elaboración de un plan estratégico a largo plazo para concebir e implantar servicios de cibersalud.

Los problemas actuales de la sanidad mundial, sin abarcar el tema de la reconstrucción tras la crisis del Covid-19, pasan por que la misma sea universal y esté disponible en cualquier punto del planeta, en cualquier momento.

Consciente de la oportunidad que supone una estrategia de sanidad digital global, el organismo internacional no hace tanto que publicó el Proyecto de estrategia mundial sobre salud digital 2020–2025 en el que establece la hoja de ruta para fortalecer los sistemas sanitarios mundiales mediante el uso de este tipo de tecnología.

La salud digital tiene por objeto mejorar la calidad del servicio ofrecido al paciente, pero ese no es el único beneficio que reporta:

  • Garantizar que el paciente participe de procesos de toma de decisiones en la gestión de su enfermedad o patología.
  • Educar al paciente en materia del cuidado de su salud.
  • Garantizar el acceso a la asistencia sanitaria de cualquier persona, con independencia de cuáles sean sus recursos o circunstancias.
  • Mejorar la gestión de la salud.
  • Incrementar la adherencia del tratamiento.
  • Agilizar los plazos en el ámbito de la investigación.
  • Obtener un diagnóstico preciso en menos tiempo.

Se trata de utilizar los nuevos recursos tecnológicos para responder a problemas actuales de accesibilidad, garantía y calidad.