Ejercicio en el hospital: Implantar protocolos de ejercicio en planta

Ya hemos mencionado en otras entradas lo importante que es la aplicación de un protocolo de ejercicio terapéutico en el tratamiento fisioterápico.

La aplicación nuestros propios protocolos de ejercicio cuando estamos en clínica privada es simple porque dirigimos completamente el tratamiento y todos sus aspectos. Sabemos cuándo y cómo recetar ejercicio.

Pero si algunos de vosotros tiene experiencia como fisioterapeuta en un gimnasio del servicio de rehabilitación o en planta hospitalaria comprenderá la importancia tratar el tema de la implantación del ejercicio en la rehabilitación del paciente ingresado.

Cundo la mayoría piensa en cómo funciona el servicio de fisioterapia de un hospital se imagina el típico gimnasio, muchas veces abarrotado, con sus poleas y lámparas de calor. Una imagen que se corresponde más con un servicio de fisioterapia ambulatoria o eminentemente traumatológica.

Sin embargo, el perfil del paciente ingresado en un hospital de referencia es muy variado y siempre requiere de la integración de un equipo multidisciplinar. Una situación ideal se daría en el caso en que las diferentes especialidades médicas, de enfermería y de fisioterapia deberían formar un todo a la hora de prestar servicio al paciente.

Centrémonos, por ejemplo, en el funcionamiento de alguno de los hospitales más importantes del país. Los llamados hospitales de referencia, como La Fe de Valencia o el Virgen del Rocío en Sevilla.

Organización y cooperación: las claves de la fisioterapia en planta hospitalaria

El equipo de fisioterapeutas que asiste las plantas de este tipo de centros constituye una de las baterías esenciales del servicio de rehabilitación del hospital.

Su labor consiste en personarse en las diferentes habitaciones para realizar terapia respiratoria, enseñar ejercicios o ayudar a caminar al paciente.

No importa el tipo de paciente: de UCI, UCI pediátrica, cardiología, neumología, pediatría u oncología, entre otras. Es una tarea ardua en la que el tiempo juega en tu contra y la organización es fundamental a la hora de coordinarse con extracciones, horarios de comida, pruebas, etc.

Normalmente la cooperación con el médico es fundamental. Es en este ámbito de colaboración donde se respeta y valora en gran medida la labor de la fisioterapia hospitalaria.

 

¿Por qué se debería implantar un protocolo de ejercicio en hospital?

Uno de los mayores problemas a los que se enfrentan los fisioterapeutas de planta es el tiempo que se le puede dedicar a cada paciente, ya sea por volumen o por los inconvenientes relacionados con la propia estancia hospitalaria que he mencionado anteriormente.

Son muchos los artículos científicos que se vienen publicando sobre la aplicación de programas de ejercicio en colectivos de pacientes hospitalarios como en los servicios de diálisis o de cardiología. En otros como los servicios de traumatología, el ejercicio se prescribe desde hace tiempo en pacientes sometidos a cirugía protésica.

El ejercicio intra-hospitalario es la nueva medicina y sus beneficios están evidenciados científicamente en pacientes que padecen patologías crónicas.Ya no se trata solo de evitar el deterioro producto del encamamiento. Si podemos conseguir que el paciente realice ejercicio durante su ingreso, podemos hacer que se adhiera más tarde a un programa de ejercicio domiciliario, como ya se viene haciendo en pacientes sometidos a cirugía cardíaca.

Es importante destacar que debe tratarse de un ejercicio personalizado. Debe adecuarse a cada caso o colectivo hospitalario en términos de intensidad y número de repeticiones, valorando las capacidades del paciente.

Es fundamental que se realice un correcto seguimiento de la progresión por parte del profesional sanitario. No sirve con prescribir las típicas tablas de ejercicio y movilidad convencionales muchas veces obsoletas o no adaptables al paciente.

De esta manera paciente no solo aprenderá, sino que evolucionará más rápido y podrá darse de alta en menos tiempo, lo cual se traduciría también en un interesante ahorro en los presupuestos de hospitales públicos y privados.