Hoy en día el dolor de hombro es uno de los trastornos musculoesqueléticos más comunes, con una prevalencia que oscila entre el 7% y el 26%. El manguito de los rotadores está implicado como causa en aproximadamente el 70% de los pacientes, como la bursitis subacromial de hombro. El dolor posterior y las dificultades funcionales pueden repercutir en las actividades diarias, incluida la capacidad de trabajar y realizar actividades de ocio y deportivas. Para una proporción significativa de pacientes, no se trata de un problema autolimitante o de corta duración, ya que más del 40% de las personas informan de síntomas continuos o recurrentes 12 meses después de su aparición.

Cada día se observan nuevas tendencias de tratamientos post lesión. Pero nadie se ha parado a pensar, en el hecho de que muchas de estas lesiones se pueden prevenir. ¿Y cuál sería la mejor forma de prevenir que me duela el hombro?

La etiología de la tendinopatía del manguito rotador es incompleta.  Lo que sí es cierto que hay una opinión/ modelo aceptado por la ciencia que hace referencia a la demanda excesiva al tendón como puede ser una carga repetida en el tiempo o una carga por encima de lo que puede aguantar lo que causa una inadaptabilidad de este para adaptarse a las demandas de su entorno. Esto puede ser un factor desencadenante.

Por lo que la mejor forma de prevenir el dolor de hombro, es realizando ejercicio. No hay una fórmula exacta para asegurarse al 100% el no lesionarse, dependiendo cada caso y situación el programa de ejercicios varía. Hay varios tipos de programas de prevención, como los de ganancia de fuerza, estiramientos, excéntricos… Para saber que tipo de programa se debe realizar, siempre se recomienda consultarlo con un especialista en este ámbito, ya sea un preparador físico o un fisioterapeuta.

Programas de ejercicio físico personalizados

Los programas más utilizados en deportistas son los de mejora de fuerza muscular, incidiendo en la musculatura agonista-antagonista y estabilizadores para proteger la articulación. En el caso del complejo articular del hombro, trabajar la musculatura de los rotadores es primordial, ya que se encargan del recentraje y estabilización de la articulación. Para ello las bandas elásticas o Thera Band son una herramienta simple y efectiva con una bajo costo, estas proporcionan diferentes grados de resistencia por lo que la progresión o regresión es muy fácil de llevar.

En cuanto a las personas menos activas hay una gran variedad de ejercicios que se plantean dependiendo del objetivo que se busque. Si lo que se busca es aumentar el rango articular, los estiramientos serán lo recomendado, por otra parte si al realizar movimiento hay dolor, los isométricos serán lo más adecuado. Pero en general los programas de ejercicios suelen ser combinados, por lo que lo más importante para una rutina de ejercicios es que sea personalizado, combinado y progresivo.

 

Con TRAK, el fisioterapeuta puede crear programas de ejercicio personalizados en menos de un minuto, pudiendo crear programas que progresen en dificultad en base a la evolución del paciente. El ciclo de tratamiento que se recomienda para ofrecer el servicio de mayor calidad al paciente se basa en tres procesos principales; personalización, medición y seguimiento y progresión. Una vez realicemos la valoración del estado funcional del paciente, se recomienda crear programas personalizados que atiendan las necesidades del mismo. A continuación, debemos de controlar el seguimiento del tratamiento prescrito y a poder ser tener una medición de la evolución del paciente sesión tras sesión. Y finalmente, debemos de actuar en base  a los resultados analizamos en la medición de los pacientes, en el caso de una evolución correcta, se recomienda que haya una progresión y combinación en la rutina de ejercicios prescrita.